Carcinoma espinocelularTumores del oído: Malignos

Las lesiones malignas de la oreja son mucho más frecuentes que las lesiones del CAE. Representa el 4 al 8 % de todos los cánceres cutáneos. El 80 al 85% de los tumores malignos del oído son del pabellón auricular, 10 al 15% del CAE y entre el 5 y el 10% del oído medio y la mastoides.

Carcinoma espinocelular

Es el tumor maligno más frecuente y ocurre 6 veces más en el pabellón que en el CAE. Suele afectar la porción posterosuperior del pabellón. Su crecimiento es lento y las metástasis ganglionares son tardías. Inicialmente se manifiesta como engrosamiento con descamación, posteriormente se esfacela y se ulcera. El tratamiento es la escisión local amplia. Ocasionalmente se requiere radioterapia. La tasa de curación es del 95% a 5 años.

Carcinoma basocelular

Es producto de la proliferación de las células basales del epitelio. Los hombres se afectan con más frecuencia. Suele comenzar en edad avanzada, es decir entre la sexta y séptima década de la vida. El crecimiento es lento y no suele dar metástasis; sin embargo su efecto destructivo local es grande. El diagnóstico se hace por biopsia. El tratamiento de elección es la escisión local y el pronóstico es excelente. En el oído medio, mastoides y hueso temporal ocurren tumores primarios malignos y benignos, metástasis tumorales o propagaciones neoplásicas por contigüidad. Dentro de los tumores primarios se encuentran los glomus, adenomas, adenocarcinomas, carcinomas espinocelulares y otros. Los tumores que dan metástasis al oído medio, mastoides y hueso temporal son: adenocarcinoma de próstata, carcinoma mamario, hipernefroma, carcinoma broncogénico, etc. Las lesiones adyacentes que invaden el oído medio, mastoides y hueso temporal son secundarias a lesiones como: meningiomas, neurilemoma, cilindroma de la glándula parótida, melanoma del CAE y neoplasias faríngeas.

Tumores gnómicos

Los tumores glómicos son conocidos también como paragangliomas no cromafines. Se originan del cuerpo carotídeo, bulbo de la yugular o del promontorio y de allí surge la nomenclatura de glomus yugularis, glomus timpánico y glomus carotídeo.